jueves, 21 de mayo de 2015

2 pifias históricas del ejercito británico- Sabías que...

Tanto comer y tanto beber... Así no se puede...






Incompetencia militar, puede ser, el caso es que el 22 de enero de 1824 un despiste administrativo en medio de una batalla fue la perdición del ejercito británico.

La batalla comenzó a las afueras de la ciudad de Bonsaso en África, cuando 10.000 guerreros ashanti atacaron a las tropas británicas que se encontraban al mando de sir Charles Macarthy. Los ashanti, mayores en número, a medida que el tiempo fue transcurriendo acabaron por rodear a los británicos. A esto se sumó otro problema, la munición empezó a terminarse. En ese momento todo el mundo se acordó de Brandon, un civil encargado de proveer de municiones al ejercito. El civil había enviado las cajas de munición de reserva desde Cape Coast, pero al abrirlas los soldados se encontraron con galletas y no con balas. Aquello termino por minar la resistencia de los británicos que murieron todos, incluído sir Charles, entre galletas y balas de los ashanti.

John Wilson era militar y abstemio.

En 1815, después de alistarse en el ejército británico, fue enviado a la India para sofocar los levantamientos que allí se estaban produciendo, formando parte del 84 º regimiento del ejército británico (Yorkshire y Lancaster). En un extraordinario ejemplo de la dureza a la que pueden llegar las leyes militares, Wilson fue sometido a consejo de guerra por su negativa a consumir la ración diaria de un vaso de ron que correspondía a cada soldado. Tal circunstancia, en que se convertiría en una de las decisiones jurídicas más graves de todos los tiempos, militar o no, fue declarado culpable de no obedecer las órdenes y fusilado.