martes, 4 de julio de 2017

GLACIARES PARA CREAR UN OASIS EN EL DESIERTO!

Y así, poder cultivar todo el año!




Los himalayos tienen un problema de agua. Durante los meses de verano, los sedientos residentes contemplan las cumbres de las montañas, preguntándose por qué el derretimiento de los glaciares ya no suministra suficiente agua para abastecer las necesidades de la comunidad.

Normalmente, la nieve y el hielo que se derretían durante los meses de verano era el sustento de la agricultura en esta región montañosa plagada de aldeas suspendidas en las vertiginosas alturas que surcan las tierras que recorren el norte de India y Nepal.

Sin embargo, el cambio climático ha devorado los glaciares del Himalaya de manera despiadada a lo largo de los últimos años. Los glaciares que quedan ya no están lo suficientemente cerca de las aldeas para suministrar el agua que tanto necesitan durante los meses de verano.

El científico hindú Sonam Wangchuk ha encontrado una manera de ayudar a las pequeñas aldeas montañosas. Wangchuk ha concebido un método para rociar el agua de las corrientes de los glaciares más cercanos, convertirla en aire congelado durante los meses más fríos y generar así glaciares artificiales.

Los glaciares han sido bautizados como Ice Stupas, que son lugares que tienen aspecto de palacios de hielo mágicos levantados sobre un terreno seco y marrón, y su objetivo no es otro que almacenar el agua de los árboles, de la agricultura y el agua potable de esas aldeas hasta que el sol los derrita durante los meses de verano.

Los Ice Stupas han sido bautizados así en honor a los monumentos budistas, tiene treinta metros de alto y ayudan a suministrar millones de galones de agua a los sedientos vecinos.

El derretimiento de los glaciares es uno de los problemas más devastadores del planeta, especialmente desde que los glaciares y su deshielo son empleados a menudo como reservas de liberación de agua lenta para zonas en las que apenas llueve en verano.

El aumento de las emisiones de gases de efecto invernadero ha mantenido algunas zonas demasiado cálidas para que los glaciares se pueden volver a congelar durante el invierno, y para que se deshielen lentamente durante primavera y verano.

Algunos científicos han previsto que la mayoría de los glaciares cercanos al Everest se habrán secado por completo para el año 2100. Según un estudio publicado por la Unión de Geociencia Europea, una revista académica, el 70 por ciento de los glaciares himalayos podría estar extinguido para esa fecha, el funesto 2100.

Wangchuck tiene 50 años y es uno de los poco laureados en el planeta por su labor de innovación. Él ha sido uno de los galardonados en la gala de los premios al emprendimiento organizados por una marca de relojes, que premian proyectos científicos, tecnológicos, medioambientales, de exploración y de herencia cultural, a nivel mundial.

Wangchuck es un ingeniero y profesor de Ladakh, y empezó a desarrollar los glaciares artificiales como parte de un proyecto de clase con sus estudiantes, todos ellos procedentes de la escuela fundada por él mismo, la revolucionaria Escuela Alternativa de Ladakh, un centro educativo para alumnos cuya diferencia cultural y lingüística ha sido proverbialmente ignorada por el sistema educativo hindú.

Los primeros veinte metros del glaciar fueron sufragados por una campaña de crowfunding que permitió construir una tubería de 2,3 kilómetros.

"Empecé a pensar en cosas que podrían tener un auténtico impacto en las vidas de la gente, especialmente a través de la educación", ha comentado en una declaración. "Todos este jóvenes de Ladakh — el 95 por ciento de ellos — fracasaban constantemente en su integración a un sistema educativo que no reconocía su legado lingüístico y cultural en India".

El primer glaciar suministró agua fresca para un aldea hasta el mes de julio. El glaciar terminó suministrando 1,5 millones de litros de agua fresca para los árboles, los aldeanos y los monjes locales. Wangchuk recibiría 104.000 dólares como premio, para que lo invirtiera en nuevas aldeas.

Hasta la fecha se han llevado a cabo ciertas investigaciones sobre cómo prevenir el deshielo de los glaciares del que dependen las aldeas para beber agua. Un estudio publicado en 2011 por la revista Nature Geoscience sugería que tanto las rocas como algunos deshechos naturales podían colocarse sobre los glaciares para disminuir la velocidad del proceso de derretimiento.

California se enfrenta a una situación similar en Sierra Nevada, donde se trabaja por mantener la cordillera a la temperatura ideal para evitar que se sequen las cumbres. Sin embargo, regiones empobrecidas como la del Himalaya, casi nunca merecen la atención del primer mundo.

Cuando no se dedica a innovar, Wangchuk enseña a estudiantes que han fracasado estudiando dentro de la educación secundaria india. En 1994 inauguró su Escuela Alternativa, donde sus alumnos aprenden desde energía solar, hasta innovación, además de asignaturas más convencionales.

Su revolucionario trabajo es una de las últimas esperanzas para rescatar a la cordillera más elevada del planeta, de una devastadora sequía.